miércoles, 30 de diciembre de 2015

Haciendo lo que me gusta.





Ya que he tenido muy abandonado este blog (cuando no se tiene nada bueno que decir lo mejor es el silencio) por muchas cuestiones, entre ellas cursos, recitales y trabajo, les voy a contar un poco de lo que he estado haciendo.

He seguido con mi taller de literatura para niños, llamado Avioncitos de Papel para el cual creé un blog que de igual manera iré atendiendo en medida de lo posible. Aunque todas las actividades del taller quedan registradas en la FanPage del mismo y ahí sí tengo infinidad de fotos y más publicaciones. También pueden seguir las publicaciones de Avioncitos de Papel en Twitter.
El taller está dividido en tres funciones diferentes: club de tareas, taller de lectura y show literario. Y pese a ser tres los servicios (por llamarles de alguna manera), la finalidad es la misma: fomentar la lectura.

Les cuento también que soy mediadora de la sala de lectura "El trenecito lector", la cual forma parte del Programa Nacional Salas de Lectura (PNSL), en donde atiendo a niños de 6 años en adelante, que bueno, eso es un decir, porque han llegado incluso de tres años de edad. La sala de lectura también tiene su propia FanPage en donde se puede consultar la cartelera de actividades, ver fotos de las sesiones que han pasado, encontrar recomendaciones de lectura, invitaciones a eventos, etc. Es muy bonito trabajar con niños. Ver ese brillito que brota de sus ojos al maravillarse con los personajes, las historias, las aventuras. Ser partícipe de su creatividad, de sus descubrimientos e ilusiones es algo mágico.

Como ven me he estado divirtiendo mucho. Hace un par de meses asistí al XII Encuentro Literario Lunas de Octubre, celebrado año con año en la ciudad de La Paz, BCS. Y hace algunos días se llevó a cabo el 1er Encuentro Literario Palabra de Mar Los Cabos 2015, en donde también participé con lectura de obra.

Les dejo tres imágenes que sirven para ilustrar un poco lo que les he contado.


Selene Ortega
San José del Cabo
30 de diciembre de 2015








martes, 13 de enero de 2015

Biombo gris



Cuando murió mi nana
y me mudé a la negación
no debí volver,
no debí salir,
ni debí volar.

Nada parecía real,
era como una mala broma
hasta que vi
el biombo gris
rodeado de coronas gigantes
y ofrendas de gladiolas.

Mis ojos no reconocían otros ojos
mas luego surgieron los de mi madre
presos de desconsuelo
y yo salí de mi cueva segura
y dejé de estar a salvo
para descubrir el último beso tierno
que quedó atrapado en los labios de mi abuela.

Ella supo despedirse como siempre.



Selene Ortega
San José del Cabo
13 de enero de 2015

martes, 28 de octubre de 2014

Inés.









Les presento a mi hija.

viernes, 19 de julio de 2013

La casa más bella del mundo.




Me preguntan, Nana,
cuándo volveré al rancho.
Y mecánicamente respondo que no sé, que pronto, que un día de estos.
Y me quedo pensando, Nana, que han pasado dos años y a tu casa no he vuelto.
Duele, es duro y no puedo con ello.
Porque la última vez que pisé tu casa, Nana, te despediste de ella durmiendo
y llegué a tiempo para poder verla así,
cuando aún conservaba tu aroma, Nana, tu esencia:
esa dulzura que me niego a perder.

Me da miedo ver tu casa ahora, 
porque cuando cierro los ojos la veo apagada,
muerta de ti,
huérfana de ti
y me aterra el pensar que ya no es la casa más bella del mundo.

Pero te confieso, Nana, que otras veces quisiera irme corriendo hacia ella
y sentarme debajo del naranjo,
recorrer cada rincón y embriagarme con el beso de la albahaca y la hierbabuena,
deslumbrarme con el brillo de tus flores, Nana, 
tus flores,
que aparecen marchitas y me arruinan el viaje.



Selene Ortega
San José del Cabo
19 de julio de 2013

viernes, 22 de marzo de 2013

Dos


Dos meses hace que nació
nuestro segundo hijo
y nos encontramos nuevamente en él
sin saber que estábamos perdidos.

Todavía no conoce el mar
ni el aroma de los campos,
pero sabe de tu voz y la mía
y las sonrisas de su hermano.

Lo imagino ya corriendo en Monteverde,
en esos patios inacabables,
detrás de las gallinas y los cerdos,
con su rostro cubierto por el polvo de la tarde.


Selene Ortega
San José del Cabo
22 de marzo de 2013