Tus ojos:
nenúfares marchitos
por el río salado de otros rostros.
Tu boca:
caja pandórica
que es hoy el osario
de todos los insultos.
Tu mente:
laberinto infinito
capaz de atraer con un dulce
la inocencia de otros seres.
Arácnida cabeza tejedora de mentiras.
Tu corazón:
pedazo de volcán asesino,
herido por tu mano.
Tu cuerpo:
territorio marcado del olvido.
Tu alma:
especie extinta
que ni odiar se puede ya.
Tú:
amorfa tempestad en un hombre.
Selene Ortega
19-junio-2009
México, D.F.